ETVALDIA.es. La Enfermedad Tromboembólica Venosa.

Consejos para una correcta administración de la heparina de bajo peso molecular
(HBPM) dirigidos a pacientes, cuidadores principales y personal sanitario.
Vídeo
de administración
de la HBPM
Descripción
técnica de la
administración
de la HBPM
Preguntas y
respuestas
más frecuentes
(Destinado a pacientes y
cuidadores principales)
(Destinado a personal sanitario)
Consejos para una correcta administración de la heparina de bajo peso molecular
(HBPM) dirigidos a pacientes, cuidadores principales y personal sanitario.
Consejos para una correcta administración de la heparina de bajo peso molecular
(HBPM) dirigidos a pacientes, cuidadores principales y personal sanitario.
Consejos para una correcta administración de la heparina de bajo peso molecular
(HBPM) dirigidos a pacientes, cuidadores principales y personal sanitario.
Los anticoagulantes son medicamentos utilizados para la prevención y el tratamiento de la trombosis. En la prevención evitan la formación de trombos (coágulos dentro de los vasos sanguíneos) en situaciones de riesgo de trombosis y en el tratamiento impiden que el trombo progrese, se fragmente y se desplace así como también evitan que la trombosis se repita.
En ocasiones la sangre coagula innecesariamente formándose un coágulo en el interior de los vasos sanguíneos (trombo), bloqueando el flujo sanguíneo y causando hinchazón y dolor, a este proceso se le denomina trombosis. Cuando afecta a las venas de las extremidades provoca una trombosis venosa que puede ser profunda o superficial dependiendo de la localización. Cuando se forma un trombo existe el riesgo de que se fragmente un trozo (émbolo), se desprenda y vaya a alojarse en los pulmones produciendo una embolia pulmonar. La trombosis venosa puede producir secuelas pasado un tiempo, como el síndrome postrombótico.
Son varias las situaciones y los factores que aumentan el riesgo de padecer una trombosis: cirugía, inmovilización prolongada, cáncer, fractura de cadera o extremidad inferior, obesidad, historia previa de trombosis, etc. Es en estos casos cuando un adecuado tratamiento anticoagulante disminuye considerablemente dicho riesgo.
Es un tratamiento anticoagulante tanto para la prevención como para el tratamiento de la trombosis. Se administran generalmente en forma de una o dos inyecciones diarias por vía subcutánea –nunca por vía intramuscular-, no precisan de control analítico, no presenta interacción con otros medicamentos ni con alimentos, y apenas produce efectos adversos, a excepción de una leve irritación local y pasajera y algún pequeño hematoma en la zona de punción.
Son varias las precauciones a tomar para evitarlos: pinchar en las zonas recomendadas, no sacar el aire de la aguja antes del pinchazo, introducir la aguja en la posición recomendada, inyectar y retirar la aguja lentamente, no frotar la zona de punción tras retirar la aguja.
· Leve irritación local y pasajera.
· Pequeño hematoma en la zona de punción.

Si presenta algún otro efecto adverso, como por ejemplo, sangrados no habituales, comuníquelo a su médico
La zona del abdomen en la pared antero-lateral podría ser una opción, ahora bien, cuando no sea posible, las zonas alternativas pueden ser:

· La parte lateral y posterior de los brazos.
· La parte superior de los muslos, en la cara lateral.
Las diferentes heparinas de bajo peso molecular no son necesariamente equivalentes. Se requiere, por lo tanto, especial atención y cumplimiento de las recomendaciones específicas proporcionadas por su médico en lo referente a la heparina, su dosis y pauta de administración.